
Una cadena de supermercados Escoceses ha anunciado que, a partir de finales de febrero, la comida que esté caducada y en mal estado no será arrojada a la basura como es normal. Ésta iniciativa alberga la idea de usar los desechos para producir biocombustibles de forma que se reducirán enormemente las más de 40 toneladas de residuos orgánicos que produce esta cadena y se reutilizarán como combustible que aliviará el peso sobre el precio del petróleo.
La planta encargada de convertir la basura en fuel que ayude a general electricidad será la de Motherwell, que ya ha calculado que por cada tonelada de basura reciclada se generará energía para abastecer unos 500 hogares, además teniendo en cuenta que este método de abastecimiento es mucho más limpio que el utilizado con combustibles fósiles.
Este plan ha sido desarrollado en colaboración con el especialista de biofuel PDM Group y que tiene como aspiración ampliar este mercado hasta conseguir que no se tire más comida caducada o en mal estado a los vertederos de Reino Unido antes del verano.

